Hablar de dinero con los chicos no tiene por qué ser complicado. Tampoco aburrido. En Finanzas con Flora creemos que la educación financiera puede ser una experiencia mágica, llena de historias, preguntas, descubrimientos y aprendizajes compartidos en familia.
¿Qué es Finanzas con Flora?
Es un espacio creado para acompañar a las infancias y también a los adultos que las guían en los primeros pasos del mundo financiero.
A través de cuentos, juegos y recursos descargables, Flora (nuestra exploradora curiosa) y su inseparable amiga Aurora ( una chanchita que brilla y se re emocionada cuando algo importante se aprende) nos invitan a recorrer el Reino de Fortunia, donde cada aventura es una oportunidad para entender cómo funciona el dinero y, sobre todo, cómo usarlo con responsabilidad y alegría.
¿Por qué hablar de educación financiera desde la infancia?
Porque el dinero forma parte de nuestra vida cotidiana: está en el supermercado, en los cumpleaños, en las decisiones familiares y hasta en los sueños.
Cuanto antes los chicos aprendan a reconocer el valor de las cosas, planificar, elegir y cuidar lo que tienen, más herramientas tendrán para construir un futuro autónomo y consciente.
Además, la educación financiera no solo enseña sobre números: enseña sobre valores, disciplina, paciencia y solidaridad.
Un aprendizaje compartido
En Finanzas con Flora cada historia está pensada para disfrutarse en familia. Queremos que las madres, padres y docentes encuentren aquí ideas para conversar, actividades para hacer juntos y propuestas para acompañar a los chicos en la aventura de crecer.
¿Que vas a encontrar en el blog?
- Cuentos ilustrados para descubrir los conceptos financieros jugando.
- Notas con consejos prácticos para las familias.
- Actividades imprimibles y dinámicas para el aula o el hogar.
- Experiencias reales y herramientas para hablar de dinero sin miedo ni complicaciones.
En pocas palabras
Finanzas con Flora es una invitación a aprender jugando, a transformar el dinero en una herramienta para cumplir sueños, y a descubrir que las finanzas también pueden florecer cuando se las cultiva con amor, curiosidad y paciencia.